Si en los últimos meses sentiste que reparar tu auto salió más caro de lo que esperabas, no fue tu imaginación. El arancel que México aplicó desde enero a productos chinos apenas está llegando al mostrador de las refaccionarias, y la segunda mitad de 2026 es cuando de verdad se va a notar.
Qué cambió y por qué te toca a ti
Desde el 1 de enero de 2026 entró en vigor un aumento de aranceles a importaciones de China y otros países sin tratado comercial con México. En el caso de los autos, el impuesto pasó de 20% a 50%. Pero el detalle que casi nadie leyó es que la medida también alcanzó a 141 fracciones arancelarias de autopartes, que pasaron de pagar entre 0 y 35% a pagar entre 10 y 50%, según Motorpasión México.
Eso importa porque la mayor parte de las autopartes que llegan de China no van a las armadoras: van al mercado de repuesto, o sea al taller de tu colonia y a la refaccionaria de la esquina. Es exactamente la pieza que compras cuando se te vence una balata, se rompe un espejo o hay que cambiar una calavera.
Cuánto más vas a pagar
Las estimaciones del sector apuntan a un incremento de entre 10 y 15% en el precio final de las autopartes para el consumidor. Milenio reportó que llantas y autopartes chinas están entre los productos con mayor presión de precio.
En autos nuevos el golpe viene un poco después. Las marcas chinas se adelantaron: trajeron más de 200 mil unidades a México antes de que arrancara el arancel, y con ese colchón aguantaron los precios durante el primer semestre. Pero ese inventario se está acabando y, al reponerlo ya con el impuesto encima, se espera un aumento de entre 6 y 8% en sus precios de lista. Aun así, las marcas chinas cerraron el primer semestre con 17% del mercado mexicano, arriba del 14% del año pasado.
Qué puedes hacer para que duela menos
- Adelanta lo que ya sabes que viene. Si tus llantas están al límite o las balatas suenan, hacerlo ahora sale más barato que en tres meses.
- Cotiza en más de un lugar. Con precios moviéndose, la diferencia entre dos refaccionarias de la misma ciudad puede ser de cientos de pesos por la misma pieza.
- Pregunta siempre por alternativas. Para muchas piezas hay equivalentes de otros orígenes que no cargan el arancel. Un buen mostrador te dice cuáles sirven para tu modelo y cuáles no.
- No sacrifiques seguridad. En frenos, suspensión y llantas, ahorrar comprando lo más barato del mostrador suele salir carísimo. Ahí conviene calidad probada.
- No dejes morir el mantenimiento. Es tentador posponerlo cuando todo sube, pero una falla ignorada termina costando varias piezas en lugar de una.
Cotizar bien vale más que nunca
Cuando los precios se mueven, el taller al que llevas tu auto pesa más en tu bolsillo. No se trata solo de quién cobra menos la mano de obra, sino de quién te cotiza con honestidad, te explica qué pieza está poniendo y de dónde viene.
En BuenTaller puedes buscar talleres y refaccionarias cerca de ti y comparar las opiniones de otros conductores antes de dejar tu auto o comprar la pieza. Y si quieres llevar el control de tus servicios y no perder de vista cuándo toca cada cambio, arma tu Mi Garage con los datos de tu vehículo.
