Perder tu licencia en CDMX: 3 infracciones y 12 puntos

17 Aug 2026 3 min read No comments Noticias
Featured image

Manejar en la Ciudad de México con la licencia en la cartera no significa que la tengas asegurada. La Ley de Movilidad y el Reglamento de Tránsito ya contemplan suspenderla —e incluso cancelarla para siempre— por conductas que muchos conductores cometen sin darle importancia. Estos son los casos exactos y cuánto tiempo puedes quedarte a pie.

Tres infracciones en un año y te quedas sin manejar

El artículo 68 de la Ley de Movilidad de la CDMX es claro: acumular tres infracciones a esa ley dentro de un mismo año es causal de suspensión, y la suspensión va de seis meses a tres años según la gravedad de las faltas. No hablamos de tres choques ni de tres delitos: son tres infracciones registradas.

La misma norma contempla otro supuesto que sorprende a mucha gente: causar daños a terceros y no repararlos. Si chocaste, te fuiste o simplemente nunca pagaste el daño, ese expediente puede terminar en tu licencia, no solo en tu bolsillo.

El alcoholímetro es el camino más corto

Aquí las reglas no dejan margen. La primera sanción por conducir bajo los efectos del alcohol implica suspensión de hasta un año más un tratamiento obligatorio contra las adicciones. Reincidir sube el castigo hasta tres años.

Y hay un punto de no retorno: dos sanciones en un año o tres en un periodo de tres años se convierten en cancelación definitiva, igual que si te detectan manejando bajo el efecto de drogas o sustancias tóxicas. Para quienes conducen transporte público o de carga la vara es todavía más alta: ahí la primera falta ya puede costar la licencia.

Los 12 puntos que casi nadie tiene en el radar

Además de las infracciones, el Reglamento de Tránsito aplica un sistema de puntos de penalización: cada sanción suma puntos a tu licencia y al llegar a 12 puntos acumulados procede la cancelación. Una sola falta grave —como la del alcoholímetro, que además trae arresto administrativo de 30 a 36 horas— puede cargarte seis puntos de golpe, la mitad del camino en un solo día.

El detalle importante: los puntos se borran si logras que la multa se revoque. Por eso conviene impugnar lo que sea impugnable en lugar de pagar por inercia y dejar el registro ahí.

Cuándo la pérdida es para siempre

La cancelación definitiva —regulada en el artículo 67— aplica cuando el conductor reincide en alcohol o drogas, acumula dos suspensiones previas, presenta documentación falsa al tramitar la licencia o comete conductas que la autoridad judicial califica como delito de tránsito, incluidas las lesiones por negligencia al volante. Según Infobae, la autoridad revisa expediente por expediente considerando historial y gravedad, y aplica la sanción de inmediato cuando corresponde.

Ojo con un mito: la licencia permanente no es intocable. Es permanente en su vigencia, no en su inmunidad; si cae en estos supuestos, se cancela igual.

Qué hacer hoy para no llegar ahí

Tres movimientos concretos y baratos:

  • Revisa tu adeudo de infracciones en el portal de la Tesorería. Muchos conductores traen multas que ni recuerdan y que están sumando puntos.
  • No mezcles el volante con nada. Un viaje de aplicación cuesta menos que un año sin licencia y un tratamiento obligatorio.
  • Repara los daños que causaste. Un acuerdo con el afectado o el seguro cierra el expediente antes de que llegue a tu licencia.

Y como recordatorio general: mantener tu auto en regla —verificación, seguro vigente y mantenimiento al día— es lo que evita que una revisión de rutina se convierta en una infracción. En BuenTaller puedes registrar tu auto para que te avisemos cuándo te toca verificar y cuándo vence tu póliza, y buscar talleres calificados por otros conductores cuando toque servicio.

Fuentes: Infobae, Milenio y Uno TV.

adminbuentaller
Author: adminbuentaller