Si sales a carretera en estas vacaciones, hay un cambio que te conviene tener claro antes de subirte al coche: desde el 30 de julio de 2026 están vigentes los nuevos lineamientos de Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) para el servicio de telepeaje IAVE, publicados un día antes en el Diario Oficial de la Federación. En corto: no te obligan a nada nuevo, pero sí ordenan cómo debe usarse el TAG y en qué casos te lo pueden cancelar.
No, el TAG no se volvió obligatorio
Es la duda que más circula y la respuesta es no. Las nuevas reglas organizan la operación del telepeaje, pero no eliminan el pago en efectivo. Si no traes TAG, sigues pasando por los carriles multimodales y pagas la tarifa vigente directamente en cabina o en el cajero receptor, según UnoTV.
Lo que sí cambia es que ahora hay un documento oficial que define derechos y obligaciones de quien usa el dispositivo. Antes muchas de esas reglas eran práctica interna; hoy están por escrito y son exigibles para ambas partes.
Dónde debe ir pegado el TAG (y por qué importa)
El lineamiento es específico: el dispositivo va en el parabrisas, justo debajo del espejo retrovisor. No en el tablero, no suelto en la guantera, no pegado con cinta en la defensa. La razón es puramente técnica: ahí es donde la antena de la caseta lo lee bien y de un solo intento.
Si alguna vez te ha tocado que la pluma no suba y tengas que echarte de reversa con la fila atrás, casi siempre es por esto. Un TAG mal colocado, o detrás de un parabrisas con película polarizada metálica, se lee mal o de plano no se lee.
Prepago o pospago: elige según cómo manejas
Hay dos modalidades. En prepago cargas saldo por adelantado desde el portal o la app de IAVE, con recargas desde 50 pesos. En pospago el cobro se hace automático contra una tarjeta bancaria que dejas registrada, así que no te preocupas por el saldo.
Si sales a carretera una o dos veces al año, el prepago te da control. Si vives cruzando casetas por trabajo, el pospago te evita el sustito de quedarte sin saldo a media autopista. El registro se hace en el portal de IAVE con tus datos, el tipo de vehículo, la placa y la forma de pago que elijas.
Es personal, intransferible y se puede cancelar
Aquí está la parte que conviene no ignorar. El TAG queda vinculado a una placa y a un vehículo: no lo puedes pasar de un coche a otro sin actualizar los datos en la plataforma. Lo mismo aplica si cambias de parabrisas o compras otro auto: tienes que dar de baja el dispositivo anterior y reactivar el nuevo.
La vida útil estimada del dispositivo es de cinco años, pero puede cancelarse antes si el sistema detecta un uso indebido, de acuerdo con Autocosmos y La Razón. Y si el daño al TAG viene de manipularlo o de darle mal uso, la reposición corre por tu cuenta.
Qué hacer antes de tu próximo viaje
Tres minutos de revisión te ahorran un mal rato en la caseta:
- Checa que el TAG esté pegado en el parabrisas, bajo el retrovisor, y que no esté despegándose.
- Verifica saldo si traes prepago, o que la tarjeta registrada siga vigente si traes pospago.
- Confirma que la placa dada de alta sea la del coche con el que vas a viajar.
- Trae algo de efectivo de respaldo: si el lector falla, el carril multimodal es tu salida.
Y antes de agarrar carretera, revisa lo que sí depende de ti: llantas con presión correcta, frenos que no rechinen ni vibren, niveles de aceite y refrigerante al tope. Si algo suena raro, busca un taller confiable cerca de ti en BuenTaller y compara calificaciones antes de dejar tu auto.
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