México cerró 2025 con 95,937 accidentes de motocicleta, un 11.4% más que el año anterior. Son cerca de 263 choques cada día, y las cifras del INEGI dejan claro que ya no se trata de un problema de nicho: las motos aparecen en 1 de cada 4 percances viales del país.
Qué dicen exactamente los números
De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía difundidos esta semana, en 2024 se habían registrado 86,124 accidentes con motocicleta involucrada. El salto a casi 96 mil confirma una tendencia que viene creciendo desde hace varios años, a la par del boom de repartidores y de la moto como transporte diario para trabajar.
El dato que más pesa es el de los accidentes fatales: de los 6,986 percances mortales que hubo en el país, 1,976 involucraron a una motocicleta. Eso es el 28.3% del total. Dicho de otro modo, casi 3 de cada 10 muertes viales en México ocurren sobre dos ruedas, aunque las motos son una fracción mucho menor del parque vehicular.
Dónde está ocurriendo
Por volumen absoluto, los estados con más accidentes de moto en 2025 fueron Guanajuato (9,433), Nuevo León (7,985), Yucatán (6,726), Estado de México (6,436) y Michoacán (6,013). Si lo mides por proporción respecto al total de accidentes de cada entidad, el orden cambia: la Ciudad de México encabeza con 9.2%, seguida de Puebla, Sinaloa, Zacatecas y Chiapas.
Jalisco no aparece en los primeros lugares de esa lista, pero cualquiera que maneje en la Zona Metropolitana de Guadalajara sabe que el crecimiento de motos en avenidas como López Mateos o Lázaro Cárdenas es evidente, y que el reparto a domicilio multiplicó el número de unidades circulando todo el día.
Por qué se dispararon
No hay una sola causa. La moto se volvió la opción más barata para moverse y para trabajar: cuesta una fracción de lo que cuesta un auto, gasta muchísimo menos gasolina y esquiva el tráfico. El problema es que la curva de aprendizaje casi no existe. Miles de personas compran su primera moto sin haber tomado un curso, sin equipo de protección más allá del casco, y en muchos casos sin seguro.
A eso se suma el otro lado de la moneda: los automovilistas. Buena parte de los choques ocurre porque un conductor no revisó el punto ciego antes de cambiar de carril o giró sin ver que venía una moto. La seguridad en la calle es responsabilidad compartida, y ninguna estadística mejora si solo cambia uno de los dos.
Qué puedes hacer tú desde hoy
Si andas en moto: el casco certificado (busca la etiqueta DOT, ECE o Snell) es lo único que ha demostrado reducir de forma significativa el riesgo de morir en un accidente. Un casco de tianguis sin certificación es prácticamente un adorno. Suma guantes, chamarra con protecciones y botas que cubran el tobillo. Y revisa tus llantas y frenos cada mes: una moto pesa poco, así que el estado de las llantas define si te detienes o te derrapas.
Si manejas auto: voltea físicamente antes de cambiar de carril, no confíes solo en el espejo. Deja distancia. Y usa la direccional con anticipación, no al mismo tiempo que giras.
Para los dos: revisa que tu seguro esté vigente. Muchas pólizas de moto son considerablemente más baratas de lo que la gente cree, y la diferencia entre tener y no tener cobertura de daños a terceros puede ser de cientos de miles de pesos.
El mantenimiento también es seguridad
Frenos gastados, llantas lisas, cadena floja o suspensión vencida no son detalles estéticos: son la diferencia entre esquivar y no esquivar. Si tu moto o tu auto ya piden servicio, en BuenTaller puedes buscar y comparar talleres y refaccionarias cerca de ti, con las calificaciones de otros conductores para no llegar a ciegas.
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Fuentes: cifras del INEGI reportadas por Autocosmos México y News Report MX.
